“Hay que recuperar el Estado para la gente”

Se siente peronista y fruto de la educación pública. Está convencido de que Francisco de Narváez ganará en la Provincia y que, tras la muerte de Néstor Kirchner, la brutalidad política parece más atenuada.

1 — Un gobierno con decisión política y efectividad.
2 — Seguridad con estricto ejercicio de la autoridad y una articulada coherencia entre la policía y el Poder Judicial.
3 — Recuperación de la política sanitaria (“para que se termine la escandalosa mortalidad infantil”) y de educación (“para terminar con el debate anual de los salarios docentes”).
4 — Adecuadas políticas productivas con un plan agropecuario. Especial aliento para la industria, la pequeña y mediana empresas.
5 — La mejora de todos los aspectos vinculados con el acceso a derechos.

Cinco razones bastan al diputado nacional Gustavo Ferrari para tratar de convencer por qué cree que hay que votar a Francisco de Narváez. Y si no lo logra, está seguro de que, por lo menos, despertará reflexiones.
De paso por Bahía Blanca, muchísimo más relajado que en la previa de las elecciones legislativas de 2009, cuando ofició como jefe de campaña de De Narváez, Ferrari aseguró que no se postula, que le cuesta mucho hacer proselitismo y que sus aspiraciones se limitan a cumplir roles ejecutivos, convencido de que el Estado debe devolver al país la igualdad de oportunidades.

“No estoy en campaña por mí mismo”, enfatizó este abogado nacido el 24 de marzo de 1957, en Chivilcoy, y que cumple su primera experiencia en el ámbito legislativo, donde integra el bloque del Peronismo Federal y se caracteriza por su compromiso con la problemática de la violencia de género (ver aparte).

–De todos modos, sorprende verlo tan aliviado en esta recta hacia las elecciones?

–La tarea de 2009 fue frenética, con una carga de brutalidad sin límite, con un adversario que rompió todos los códigos de la política. Fue una campaña contra Kirchner, Scioli, Massa, las testimoniales y los jueces alentados por el gobierno con todo tipo de denuncias.

–¿Se atenuó esa brutalidad política con la muerte de Kirchner?

–Bajó el nivel de la confrontación. No existe el atril que permanentemente perseguía adversarios, pero perduran algunos métodos más sofisticados, aunque habrá que ver los comportamientos en el tiempo que falta para las elecciones.

–¿Cree que la política recupera credibilidad?

–Hay cierta reivindicación, pero siento que la política no está resolviendo positivamente los problemas de la gente.

–¿Cómo se ve después de octubre?

–En el lugar que Francisco me designe. Estamos convencidos de que le ganaremos la gobernación de la Provincia a Scioli, porque somos los únicos oponentes del kirchnerismo y porque estamos comprometidos con la recuperación del Estado para la gente. El país ya ha perdido muchas oportunidades.

–¿Tan distinta puede ser la manera de hacer política que promete?

–Claro, porque se trabajará sobre las necesidades de la gente. Los proyectos faraónicos se olvidan de la seguridad, de la salud, de la calle, de la cloaca…

–¿Cómo corregir el auge del delito?

–No será con más y mejores policías, sino con justicia, legislación y un sistema carcelario acorde. Debe plasmarse el criterio de que el que comete un delito será detenido, juzgado, sentenciado y que debe cumplir la condena.

Ex docente y director de instituciones educativas y de reconocidas empresas, Gustavo Ferrari dice que su padre (empleado gastronómico) y su madre ni siquiera pudieron terminar la escuela primaria, pero que él, gracias a la educación pública, llegó a recibirse de abogado.

–Usted, que afirma que siempre ha votado por el peronismo, ¿qué tipo de peronismo lo identifica?

–El que está ajustado a los tiempos, el que se renueva. La existencia de un partido con 3.500.000 afiliados es una utopía. Hay que hacer una fuerte autocrítica y generar, imprescindiblemente, un peronismo que respete la ley.

Violencia de género, la otra gran inseguridad

Lejos de los agitados, y no tan lejanos, tiempos que recuerda haber afrontado con cinco empleos simultáneos, Ferrari (padre de dos hijas) está empeñado en procurar soluciones para el problema de la violencia de género.

Resalta la hipocresía de una sociedad que, por un lado, reclama seguridad, pero que, cuando cierra la puerta de su casa, se vuelve violenta. Dice, a propósito, que este año se tratarán los ocho proyectos de ley que ha presentado; alerta que, sólo en 2010, murieron 260 mujeres por este flagelo y, que en cuatro años, las denuncias por violencia familiar aumentaron casi el 70 por ciento, en la Provincia.

“La peor inseguridad es la que está dentro de la casa de uno mismo. El 90 por ciento de los hombres violentos fueron niños de hogares violentos. Algo tenemos que hacer desde el Congreso, la justicia y el Poder Ejecutivo, pero estoy seguro de que, con decisión política, todo es posible”.

Ferrari precisa que, por lo menos, uno de cada tres chicos en conflicto con la ley viene de hogares violentos y se pregunta cómo es posible que no exista el ministerio de la Mujer para prevenir una problemática que está disgregando a la sociedad.

La presidenta

“Sólo se presentará a la reelección si ve una segura posibilidad de ganar, que yo no advierto. Por eso todo este artilugio electoral de las colectoras de boletas. La reforma política fue hecha a medida de la nueva elección de Kirchner”.

El gobernador

“A Scioli lo veo confrontando por la Provincia con nosotros. No tendremos con él ningún grado de relación mientras siga representando al kirchnerismo”.

Eduardo Duhalde

“Le ha dado mucho a la política, con un activo rol en la crisis de 2001. Puede contribuir desde el consejo y la experiencia. ¿Enojado con él? No, las cuestiones que nos separaron en 2009 están superadas. Nos une el desacuerdo con las actitudes antiéticas de este gobierno”.