“Nosotros no vamos a ir pegados en una boleta con Alberto Rodríguez Saá porque formal y legalmente es imposible”

Medio: El Mundo
Programa: Pensando argentina
Fecha: 24/09/2011

Santiago Lucero Torres: Y me refiero a Gustavo Ferrari, diputado del Peronismo Federal. Buen día, Gustavo, Santiago Lucero Torres te saluda.

Gustavo Ferrari: Buen día. ¿Qué tal, Santiago?

SLT: Tanto tiempo y te molestamos, justamente, por lo menos para empezar a entender qué hay de cierto, o hasta donde alcanza esta acuerdo, o el diálogo con, por ejemplo, Rodríguez Saá.

GF: La conversación que se tuvo con Alberto Rodríguez Saá, en realidad abundó y giró sobre el futuro del peronismo no kirchnerista. El tema electoral es un tema adicional que efectivamente puede tener algún avance, y depende más de Alberto Rodríguez Saá, que lo manifieste, a raíz de la baja de su hermano Adolfo como candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Desde el punto de vista formal es imposible hacer algo porque, obviamente, nosotros hemos confirmado y somos consecuentes con la decisión tomada en su momento con la UDESO y nuestra boleta es la de UDESO. Nosotros no vamos a ir pegados en una boleta con Alberto Rodríguez Saá porque formal y legalmente es imposible. Ahora, es verdad que se ofrecen, o pueden ofrecerse, en el caso de que efectivamente Alberto Rodríguez Saá opte por apoyar la candidatura de Francisco De Narváez, cosa que a nosotros nos parece valiosa. Es decir, no nos podemos negar al hecho de que un candidato peronista, con buenas perspectivas en la provincia de Buenos Aires, apoye la candidatura de Francisco. En ese caso… Bueno, sobre todo una cantidad de peronistas del conurbano que pueden no sentirse representados por el acuerdo que nosotros llevamos adelante, voten a Francisco gobernador con el acompañamiento de Alberto. Y probablemente, ubicando geográficamente una mayor incidencia en el interior de la provincia, los simpatizantes más cercanos al radicalismo, o algunos independientes también, consideren que la boleta a votar es la de Ricardo Alfonsín acompañando a Francisco de Narváez. Esas son variantes que la gente hace, no que se pueden promover formalmente porque, obviamente, esto tiene que ver con el corte que cada ciudadano pueda llegar a hacer juntando aquello que le parece más afín a su pensamiento.

SLT: Gustavo, te cambio un poquito de tema, pero tiene que ver todo con lo mismo, obviamente.¿Cómo evalúa la gente, o cuál es el impacto en la gente cuando un político como Felipe Solá de golpe se siente alejado de la oposición y empieza a desdecirse, tal vez, de lo que el imaginario lo ubicaba en un sector claro, sin cierto protagonismo pero…? ¿Cómo se está tomando la gente esto del “cambio de traje”, por llamarlo de alguna manera, cada vez más habitual?

GF: Hace unos pocos años -yo no hace demasiado que estoy en política- yo estaba en una conversación con -una pequeña anécdota porque viene al caso- algunos amigos, conversando, y les decía que yo no entendía cómo -viniendo de afuera, recién llegado a la política- algunas personas podían cambiar de idea, pasarse. Y bueno, entendía que el que en esa situación la gente iba a rechazar inmediatamente ese reposicionamiento de alguien que tenía una postura y que luego se presentaba con una postura divergente. Y una persona muy importante, que estaba ahí, publicista de primera línea, me dijo “Mirá, no te confundas, Gustavo. Depende qué quiera la gente. Si una persona se pone del lado de lo que en ese momento histórico quiere la gente probablemente no lo condenen, porque en ese momento está jugando para la gente. Y a la gente qué le importa si la gente no son los que mantienen a los políticos. La gente, en realidad, si efectivamente se pone de su lado no lo va a criticar duramente”. Y a lo largo de mi corta historia política he visto que una cantidad de personas que se fueron pasando, pero que de alguna manera estaban acorde con un sentimiento mayoritario de la población no les fue demasiado mal, cosa que nosotros por ahí, privadamente, juzgamos de otra manera, los que somos críticos, los que somos coherentes con un posicionamiento. Por ahí porque no somos políticos. A mi me resultaría imposible traicionar a mis convicciones. Es una cosa que no concibo en mi cabeza la posibilidad de, de pronto lo que he criticado, lo que he considerado un gobierno hegemónico, anti institucional, etcétera, me resulte atractivo. Ese es un primer elemento que siempre me llamó la atención respecto a actitudes que he visto. Ahora, respecto a Felipe, yo no estoy – he hablado con él, tengo una buena relación- criticando su convicción personal porque probablemente cada uno es responsable de sus actos, valora lo que quiere hacer en su vida y lo lleva adelante. Por eso yo supongo que habrá tenido sus razones para esta decisión. Lo que no comparto son los fundamentos que él dio a conocer, porque sobre todo uno, que dijo que el gobierno había llevado adelante algunas decisiones que pudo haber tomado el peronismo. Yo, en verdad, no puedo estar de acuerdo cuando soy un defensor no solamente del fondo sino de las formas. A mi me parece que en democracia no se pueden hacer las cosas de cualquier manera. Es decir, la Asignación Universal por Hijo se hizo por decreto de necesidad y urgencia habiéndose podido haber hecho por ley y sin ser utilizado electoralmente, no puedo estar de acuerdo. Y la verdad es que yo rechazo absolutamente las maneras, las formas, y en muchos casos los fundamentos, y también muchísimas medidas que ha tomado este gobierno. Pero esos son elementos que yo considero, en mu juicio, repito, sin ponerme agresivo ni dejar de respetar la decisión personal que pudo haber tomado Felipe Solá. Nosotros, obviamente, somos consecuentes con nuestras decisiones.

SLT: Bueno, el tema es para debatir, ¿no?, lo que estabas contando del publicista que te reflexionó, digamos, en el sentido de lo que quiere la gente, porque algunos privilegiados, si se quiere, lamentablemente, porque se los puede llamar así, tienen más elementos, más herramientas para evaluar la realidad, que tal vez la mayoría de los argentinos a los que interpretar o ir un paso más allá para poder tener mayor información sobre lo que está pasando, cómo se está manejando y demás, no les es posible.

GF: Una sola reflexión. En la historia argentina ha pasado. Es decir, Kirchner se sacaba fotos con Menem y lo alababa, y se besaban, y presentaban juntos obras, y sin embargo la gente no lo consideró un traídos. Duhalde tenía una relación con Kirchner y sin embargo… Quiero decir, la verdad es que cuando uno mira la historia… Por eso digo, hay que dividir, los informados o aquellos que están todo el tiempo, como nosotros, leyendo, de una gran cantidad de personas que juzgan a los políticos de una manera mucho más simple, es si les sirven o no les sirve, cosa que no es ilegítima.

SLT: No, pero también se podría pretender, Gustavo, tal vez -porque también estamos perdiendo un poquito la capacidad de asombro- podríamos ser menos dispersos en el país y ser un poco más… A ver.. Acá al que no le gusta…Por ejemplo, Lilita Carrió se pelea con los radicales, no le gusta, pum, abre su partido; López Murphy se pelea con los radicales, no le gusta, abre su partido; en su partido hay elecciones, gana el que no le gusta, pum, abre otro partido. Así estamos, diseminados, versus otros sistemas donde son bipartidistas, un poco más ordenados, u poco… Pero bueno, es para discutir. Ignacio Villarruel me está pidiendo el micrófono.

GF: Cómo no.

Ignacio Villarruel: Gustavo, ¿cómo te va? Buenos días. Ignacio Villarruel te saluda.

GF: Buen día.

IV: Y siguiendo con esta línea en búsqueda de la coherencia y de mantener los principios, etcétera, ¿por qué creés que no se pudo mantener esa coherencia en la candidatura compartida, eventualmente, Mauricio Macri-Francisco De Narváez, que en el 2009 tanto éxito tuvieron tanto en la Capital Federal como en la provincia de Buenos Aires?.

GF: Estuvo muy cerca de continuar antes de que Mauricio tomara la decisión de ir por la ciudad de Buenos Aires. Si Mauricio hubiera sido el candidato a presidente, sin dudas nosotros hubiéramos apoyado su candidatura desde la provincia de Buenos Aires Pero él decidió ir por la ciudad, en una mirada justificada, quizá, porque en verdad su asesor y sus asesores le decían que no había manera de ganarle al gobierno de Cristina Kirchner; probablemente los hechos confirmaron esa realidad. Nunca vamos a saber qué hubiera pasado con un Mauricio Macri posicionado como jefe de la oposición por encima de cualquier otro candidato a presidente. Me hubiera gustado ver esa disputa porque creo que hubiera sido muy interesante como diferencias muy contrastables. Ahora, habida cuenta de la decisión de Mauricio de ir por la ciudad de Buenos Aires no hubo manera de poder continuar con un encuentro, que efectivamente, tuvo niveles, o ribetes de desencuentros también, durante bastante tiempo, pero que en la última etapa se había retornado al diálogo para presentar una opción de presidencia y de gobernación.

IV: Está claro. ¿Y a vos te parece…? Porque había todo un armado, uno pensaba un armado con Duhalde, con Solá, con De Narváez, con Macri. ¿Te parece que eso después de octubre queda… digamos, en vista al futuro de cómo queda parada la oposición?

GF: Y, octubre va a ser una fecha decisiva para muchos. Evidentemente, no todo el espectro político va a seguir igual después de octubre. Primero, que es natural que en muchos casos se corra en auxilio del vencedor; esto es algo que uno nota permanentemente. Es decir, cuando alguien gana nadie quiere quedarse afuera del calor del poder. Esto ya está pasando con los empresarios; está pasando con algunos periodistas, y está pasando con la política. Y con la política es todavía más, digamos, más evidente. Porque cuando u político se queda afuera de un momento histórico determinado, desde el punto de vista político, de una cuestión partidaria, ese político se queda afuera por lo menos dos años, o cuatro años, como máximo, que es mucho, Entonces, el calor del poder en un modelo como el kirchnerista, en el cual fuera de ese calor en serio hace frío, fuera del kirchnerismo hace frío en serio porque esta gente aumenta el dolor de no ser kirchnerista, o sea que te sanciona por no serlo y por estar en contra de ese modelo. Entonces, esta realidad lleva a que muchísima gente no le importen sus convicciones, su situación, o lo que fuere, y se acerque al claro del poder. Y si el resultado de la elección de octubre es igual o parecido al de la primaria, yo les aseguro que vamos a vivir momentos de franco achicamiento de la oposición.

SLT: Gustavo, te agradecemos muchísimo estos minutos para reflexionar juntos sobre el país. Nos quedó pendiente, pero no nos queda tiempo, de conocer tu opinión de la injerencia… cómo se involucra la Justicia ahora con el caso del juez Catánea y el requerimiento de información sobre periodistas económicos. Por si no te parece mal te llamaríamos el sábado que viene para ver cómo evolucionó este escándalo, para nosotros, este nuevo escándalo.

GF: Cómo no. Con todo gusto.

SLT: Te mandamos un abrazo, y como siempre, muchas gracias por haber compartido este espacio con nosotros.

GF: Sólo decirles que a la libertad de expresión hay que contraponerle la libertad de expresión no el Código Penal. Un saludo muy especial.

SLT: Este fue el doctor Gustavo Ferrari, diputado del peronismo federal, que nos ayudó a pensar Argentina.