Del compromiso de todos depende transformar este día en un verdadero día de lucha contra la violencia de género.La violencia contra la mujer es generalizada, sistémica e incluso ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud como un problema de salud público de características epidémicas.
Es una violación a los derechos humanos y un problema de salud pública, que implica la comisión de una multiplicidad de delitos penales e incumplimientos civiles y que no debe quedar oculta, silenciada.
Te propongo que junto a nosotros te conviertas en militante de esta lucha y pidas el pronto tratamiento de las leyes necesarias para dar un abordaje integral a esta problemática, proteger a las víctimas y evitar la muerte, el maltrato y el abuso que diariamente sufren miles de mujeres en la Argentina y en el mundo.Durante el día de hoy difundamos juntos este mensaje:
“Queremos que el Congreso avance en el tratamiento de las leyes contra la #ViolenciaDeGénero”*
Es imprescindible adecuar el marco legal vigente en materia de violencia de género. Debemos debatir la creación de la figura legal del femicidio como un nuevo supuesto del homicidio agravado, extender los agravantes que hoy sólo se aplican a los cónyuges a concubinos y parejas informales, crear la figura de violencia psicológica presente en más del 90% de los casos denunciados, excluir la posibilidad de extinguir la acción penal que hoy poseen las víctimas de abuso sexual mayores de 16 años, habilitar la posibilidad de que cónyuges, ascendientes, descendientes o hermanos del imputado denuncien o presten testimonio en su contra, habilitar la vía de la prueba anticipada para agilizar el trámite de las denuncias, otorgar una protección especial al denunciante y suspender la patria potestad como medida urgente en un contexto de violencia familiar, la adopción de medidas adicionales de protección como la utilización del botón antipánico. Sobre todos estos temas y otros más he presentado proyectos de ley en la Cámara de Diputados para hacer mi aporte al debate.
Pero ninguna de estas reformas serán suficientes si no se instrumentan políticas públicas para garantizar a las victimas de violencia género el oportuno, pleno e irrestricto acceso a la justicia. Lo que implica acompañarlas y sostenerlas económica, psicológica e institucionalmente en el difícil camino de reencontrarse a sí mismas, proteger a sus hijos y recuperar una vida libre de violencia.Por la memoria de las 237 mujeres que este año ya perdieron su vida a causa de la violencia de género, y por todas las que la padecen o han padecido, redoblemos los esfuerzos por la profunda transformación social y cultural necesaria para erradicar la inequidad entre los géneros cuya consecuencia más brutal es la violencia.